Un accidente no cuesta solo el arreglo: cuesta el vehículo parado, el cliente que no recibió, la prima que sube y a veces una demanda. Ese es el número con el que se vende, no la velocidad promedio.
El aviso de exceso de velocidad con el dato exacto: cuánto, dónde y a qué hora.
Sin nombre propio no hay corrección posible. El puntaje va por conductor.
Con DriveIQ cada conductor tiene una nota. Lo que se mide, mejora.
Con CamFleet queda el video del momento, para no depender de la versión de nadie.
Con InspectPro el conductor revisa frenos y luces desde el celular y queda registrado.
Con PESV el cliente tiene el soporte que le van a pedir.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«Un choque no le cuesta el arreglo: le cuesta el camión parado una semana y el cliente que no recibió.»
«Yo no le voy a decir que sus conductores manejan mal. Le voy a mostrar cuáles y cuándo, para que usted hable con ellos.»
«Cuando el conductor sabe que hay una nota, la nota mejora sola en el primer mes. No hace falta regañar a nadie.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
Donde un accidente para la operación y arruina el mes.
Donde el riesgo no es la carga: son personas.
Las que ya tienen la obligación y hoy la cumplen en papel.
Las que ya pagaron siniestros y la aseguradora las castigó.
Es el que mejor funciona con empresas que ya tuvieron un accidente.