El modelo es simple a propósito: usted paga por lo que tiene funcionando. Ni licencias por adelantado, ni mínimos que hay que llenar, ni sorpresas al final del mes.
Un vehículo suspendido no se cobra ese mes. Cuando se reactiva, vuelve a contar.
Se cuentan los vehículos de su cuenta y de las cuentas que cuelgan de ella.
Desde su panel activa y suspende. Lo que usted decida es lo que se cobra.
Puede ver cuántos vehículos activos tiene y a qué cliente corresponde cada uno.
El corte es mensual y previsible, para que usted pueda planear su flujo.
Lo que usted le cobre a su cliente lo define usted. Nosotros no intervenimos.
Palabras exactas que puede usar en la visita. Sin tecnicismos.
«Yo le cobro por los vehículos que están activos. Si suspende uno, ese mes no lo paga.»
«No hay licencias por adelantado ni mínimos. Si arranca con cinco, paga cinco.»
Usted distribuye con su propia marca. Esta es la lista de a quién le sirve y con qué argumento.
No tiene que comprometerse con un volumen que todavía no tiene.
El costo crece con sus ingresos, no antes.
En los meses bajos paga menos, porque hay menos activos.
Suspende al que no paga y deja de pagar por él.
Díganos cuántos vehículos tiene hoy y cuántos espera en un año.